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Descubre las tres señales en tus piernas que advierten sobre niveles peligrosos de colesterol

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El colesterol alto es conocido como un enemigo silente del sistema cardiovascular, y su presencia elevada puede incrementar de manera significativa el riesgo de padecer enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares. Es vital reconocer los primeros signos de acumulación de colesterol en las arterias, ya que esto podría ser crucial para prevenir problemas de salud más […]

El colesterol alto es conocido como un enemigo silente del sistema cardiovascular, y su presencia elevada puede incrementar de manera significativa el riesgo de padecer enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares. Es vital reconocer los primeros signos de acumulación de colesterol en las arterias, ya que esto podría ser crucial para prevenir problemas de salud más serios.

Aunque en muchas ocasiones el colesterol alto no presenta síntomas claros, existen algunas señales de advertencia que podrían indicar su acumulación en las arterias. Esta acumulación promueve la formación de una placa compuesta por grasas, colesterol, residuos celulares, calcio y fibrina. Con el tiempo, si esta placa se acumula en exceso, las arterias pueden volverse rígidas y endurecidas, lo que afecta el flujo sanguíneo hacia las piernas.

Según expertos de la Clínica Cleveland, uno de los primeros síntomas que podría surgir debido a esta situación es la claudicación intermitente. Esta se manifiesta como un dolor muscular que aparece durante la actividad física y disminuye al descansar. Es un claro indicativo de que el flujo sanguíneo hacia las piernas está siendo obstruido por la acumulación de placa en las arterias. Si no se atiende, esta condición puede evolucionar hacia la enfermedad arterial periférica (EAP), un trastorno más grave que afecta la circulación.

Los profesionales de la salud han identificado tres señales clave que podrían indicar la presencia de claudicación intermitente y, por ende, un posible problema de colesterol:

  1. Dolor: Un dolor en las piernas durante la actividad física puede ser una señal temprana. Este dolor puede variar en intensidad y suele desaparecer al descansar.
  2. Calambres: Experimentar calambres en las piernas mientras se está activo podría ser un indicativo de una restricción en el flujo sanguíneo causada por la acumulación de placa.
  3. Malestar: Una sensación general de incomodidad en las piernas podría estar relacionada con una insuficiente circulación sanguínea, consecuencia de la acumulación de colesterol.

Es esencial prestar atención a estos síntomas, especialmente si se vuelven más intensos y comienzan a interferir con actividades diarias como caminar. Si esto sucede, es imperativo buscar atención médica. Además de la claudicación intermitente, la EAP puede presentar otros síntomas, como dolor en los pies y dedos al descansar, cambios en la piel, infecciones frecuentes y heridas que no cicatrizan adecuadamente.

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